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domingo, junio 23, 2024

El otro frente de la guerra: se enciende la furia de los colonos de Cisjordania contra los palestinos

  • El gobierno está aliviando las reglas para que se puedan proveer de armas lo que agrava el escenario

Israel esta embretado en un complejo frente occidental en la guerra contra la organización fundamentalista Hamas. También con otro frente en el norte, aunque de mucha menor dimensión por el momento, con la milicia libanesa Hezbollah. Pero bajo las sombras de este extraordinario conflicto, que remueve antiguos odios internos y vigoriza fanatismos, comienza a dibujarse un peligroso frente oriental.

Son los colonos ultraortodoxos judíos de Cisjordania que están hostigando o matando abiertamente a los cultivadores palestinos de esos territorios ocupados por Israel desde 1967..

Estos grupos, que tienen algunas organizaciones que sus críticos llaman abiertamente terroristas o extremistas como la llamada La Familia, detentan un fuerte poder político debido a que el actual gobierno israelí del premier Benjamín Netanyahu logró regresar al poder con el auxilio de estas minorías fanatizadas.

Pero el agravante, le dicen a este enviado fuentes diplomáticas, es que parte de los ministros del gabinete, en particular uno de ellos a cargo de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, encabezan una operación de destino imprevisible con la entrega masiva de armas, aliviando las regulaciones para adquirirlas.

Medios influyentes aquí como el diario Haaretz, entre otros, han alertado sobre el peligro de que estas provocaciones encaminen a Cisjordania a una erupción del estilo de las dos intifadas, los levantamientos nacionalistas con piedras contra el ejército ocupante que en el pasado dejaron un tendal de miles de muertos.

Soldados israelíes lleva colgando de pies y manos a un joven sospechado de haber lanzado piedras contra los efectivos cerca de Ramallah. APSoldados israelíes lleva colgando de pies y manos a un joven sospechado de haber lanzado piedras contra los efectivos cerca de Ramallah. AP

De ser así, sucedería en el peor momento debido a la guerra que se libra en el occidente de este pequeño mapa regional. La escalada de muertes de civiles en Gaza, en el orden ya de los 8 mil, los 20 mil heridos según datos conservadores y el desastre humanitario que involucra a ese territorio dominado por los ultras de Hamas, alimentan a su vez la furia de los palestinos de la otra región de ese pueblo, con capital en Ramallah y control del partido laico Fatah.

Al menos 110 muertos

Las mismas fuentes afirman que este volcán explica que desde el 7 de octubre, cuando centenares de milicianos de Hamas masacraron a más de 1.400 civiles israelíes en los kibutz del sur del país, se hayan sumado más de 110 muertos en Cisjordania en choques con el ejército o a manos de colonos que han disparado incluso en algunos casos frente a la pasividad de efectivos militares.

Hay un video distribuido por B’Tselem en el que se ve a un colono abriendo fuego a quemarropa sobre un palestino en Al-Tuwani, una aldea en las colinas del sur de Hebrón. Otros casos sucedieron en la población de Qusra la semana pasada, donde seis palestinos murieron en dos incidentes, cinco de ellos a manos de colonos.

Este sábado un recolector de aceitunas palestino de 40 años fue acribillado también por un colono israelí en un pueblo cercano a un asentamiento de la región de Naplusa, de acuerdo al informe del alcalde local. Recordemos que desde que Israel tomó el control de Cisjordania en 1967 mantiene un duro régimen de ocupación con el agravante de la instalación de medio millón de colonos en ese estrecho territorio donde viven millones de palestinos.

Debido a la polémica sociedad política que caracteriza al actual gobierno, las fuerzas militares se han concentrado especialmente en satisfacer las necesidades de esas poblaciones en los territorios y menos en el frente sur, donde los kibutz están habitados en general por críticos de centroizquierda del actual Ejecutivo, contrarios a la colonización y al recorte del poder de la justicia que plantaron estas autoridades.

Blindados iraelíes en el norte de la Franja de Gaza EFEBlindados iraelíes en el norte de la Franja de Gaza EFE

Han habido manifestaciones multitudinarias constantes en todo el país en defensa de lo que la gente consideraba un asalto contra la democracia. Se supone que ese enfoque en la seguridad de Cisjordania, donde fueron desplazados varios batallones, y la profunda grieta política construida internamente fueron parte de las razones del humillante fracaso de los servicios de seguridad para prever el ataque terrorista de Hamas y luego la demora para contenerlo.

Lluvia de armas

Existe un agravante en este escenario ya muy complejo que constituye la lluvia de armas que se busca que llegue a los colonos por impulso de los funcionarios más extremistas. El ministro Ben-Gvir, en particular, se montó en la crisis por el ataque de Hamas para impulsar con éxito una flexibilización de las estrictas regulaciones de control de armas y ampliar el universo de israelíes a los que se les permite portarlas.

La semana pasada, el Comité de Seguridad Nacional de la Knéset, el Parlamento, aprobó las enmiendas a las regulaciones, reduciendo incluso la edad para acceder a ellas, de 27 a 21 años. Según los datos presentados en la audiencia, los israelíes (los colonos, mayoritariamente) han presentado unas 41.000 solicitudes de licencias desde que comenzó la guerra tras el asalto del 7 de octubre.

Pero, según la esposa del ministro, Ayala Ben-Gvir, muy activa en las redes celebrando estas medidas, suman cien mil los pedidos. La mujer pidió paciencia, señaló Haaretz, frente a tanto entusiasmo, “dada la enorme carga que soporta el departamento de licencia de armas de fuego. Itamar y el ministro de Defensa están haciendo todo lo posible para acelerar las aprobaciones… y permitirles protegerse”, tranquiliza.

En Israel, a partir de esas modificaciones, con una simple llamada telefónica se consigue la licencia para comprar un fusil. Un ejército civil armado de este modo en una región históricamente candente promete un desastre. Ya se nota. Han aparecido carteles en los autos y las aldeas de los palestinos con amenazas y leyendas del tipo de “no tenemos líneas rojas, los vamos a castigar solo para que sean un ejemplo, habrá emboscadas”. Es el frente oriental.

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